sábado, 20 de diciembre de 2008

UPDATE

CASITAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA....................................

jueves, 18 de diciembre de 2008

UPDATE

Terminé el tercer cuatrimestre de mi maestría. Ahora me tocan unas vacacioncitas. Me voy a mi casa por tres semanas. Regresaré la primera semana de enero. Estoy ansiosa por ver mi carga de trabajo para el próximo año. También por saber cuáles materias me tocará. Esta última cuestión es la más complicada. Tal parece que el próximo año no augura nada bueno en ese sentido. Todo parece indicar que las materias que se abrirán los sábados ya las llevé. Lo cual representa un problema porque si no quiero atrasarme tengo que tomar dos materias el próximo cuatrimestre. Mi única opción sería tomarlas entre semanas. No sé si tengo la capacidad para trabajar y estudiar dos materias al mismo tiempo. Ayer fui a la Autónoma a ver qué me decían sobre esto. Sin embargo, con eso de que sólo queda una minoría presentando exámenes pues las secretarias se toman su tiempo libre en momentos muy inapropiados. Esperé por media hora hasta que me desesperé y me fui. Ya veré qué sucede en enero. Por lo pronto, tengo que terminar de arreglar aquí, en cinco horas me voy. Saludos.

sábado, 29 de noviembre de 2008

FIN DE CUATRIMESTRE

Ayer terminó oficialmente el curso cuatrimestral. Tuve seis grupos de este tipo, así que ya sólo me queda un grupo semestral, con el que termino el próximo viernes. Sólo faltan los exámenes finales y estoy de "vacaciones". Entre comillas porque todavía me queda la maestría. En fin, espero estar completamente libre para antes del quince de diciembre. Fue un ciclo interesante. Tuve todo tipo de alumnos, con algunos cerré un círculo de un año de trabajo, con otros sólo tuve la oportunidad de un cuatrimestre. Despedí a uno que decidió retirarse; otro decidió cambiar de grupo. A algunos, quizá los veré el próximo enero. Todos destacaron de alguna manera, a todos les aprendí algo, al final creo que yo me beneficié más.
Son cinco años de labor docente y sigo teniendo primeras veces: primera vez que un alumno me tiene miedo y abiertamente me lo dice. Lo anterior, debo confesar, me cayó tan de sorpresa que no supe qué hacer. Jamás me vi como el tipo de persona que generara miedo, imposición sí, pero miedo no. Tendré que pensar al respecto.

FIL

Hoy empieza. Ya estoy planeando mis paseos. Les estaré contando.

sábado, 15 de noviembre de 2008

27

Fue martes. Me levanté a las 6 de la mañana. Decidí que por ser mi cumpleaños podría darme el lujo de tomar taxi. Salí corriendo al cuarto a las 7. Trabajé con el grupo con quien menos relación tengo, sólo los veo una vez a la semana. Al veinte a las 9 terminé mi clase y caminé tres cuadras al Centro Magno. Ahí compré un panini (sandwich, emparedado, sólo que a la italiana) español y un café. Ése fue mi desayuno. Comí mientras calificaba unos trabajos de mis alumnos. Quería comprarme un regalo pero las tiendas abren hasta las 11. A las 10.30 tomé un taxi que me dejó en la Autónoma frente a la facultad de ingeniería, donde tuve mi clase con ingenieros civiles. A las doce caminé a la Biblioteca donde preparé una tarea para mi clase de maestría. A la una regresé a ingenierías a mi clase con ingenieros industriales y de sistemas. A las dos, bajé a la cafetería escolar donde comí, no recuerdo qué así que supongo no estaba muy bueno. Mi próxima clase sería en el Angloamericano a las 6 de la tarde, así que con varias horas por matar, me dirigí a la estética para cortarme el cabello. Se ha convertido en una especie de tradición, en mi cumpleaños me corto el cabello. Me gustó mucho como quedó. A las 4 y cuarto ya estaba en mi casa. Donde adelanté otra de mis tareas de maestría. A las 5 y media tomé taxi para el Anglo. Mi clase terminó a las 7.40. Decidí que quizá ahora sí podría comprar mi regalo: quería un cd de música varia. Duré una hora revisando anaqueles y no encontré algo de mi gusto. Ni modo. Regresé a mi casa en taxi. Mi cumpleaños acabó sin un regalo y sin pastel. ¡Mmmm! ¡Qué caray! Tendré que desquitarme en la FIL.
pd. Cuando cortaban mi cabello la vi. Creí que me había deshecho de ella pero no. Me deshice de otra. El conteo total: dos, una en la parte alta y otra en la lateral. Me deshice de la lateral; no tuve el corazón para arrancar la alta.

sábado, 8 de noviembre de 2008

EDUCACIÓN

Son las diez y media de la mañana y estoy en los 40 minutos de mi receso. Acabo de exponer sobre la cultura India, poniendo especial atención en la educación. Ya tengo una tarea: resumen sobre la etapa Tradicionalista de la educación. Por educación tradicionalista se entiende la de aquellos pueblos que transmiten su cultura sin aceptar influencias modernas o externas. En estos grupos entran los indios, los babilonios, chinos, egipcios y hebreos. La perspectiva fue muy interesante (cada uno de mis compañeros expuso un grupo); pero no puedo evitar observar lo que aún permanece. Por ejemplo, una de las características de este grupo es que su educación es memorística, todavía hacemos eso, ¿no? Y también hay cuestiones que ya no existen: el maestro pertenecía a una clase superior y era reconocido y adorado como tal; los primeros años de instrucción eran propios de la familia, la base ahí estaba; los primeros años de educación elemental el niño tenía que estar callado y aprender, sólo si superaba esta etapa entonces podía comenzar a externar opiniones; la educación era seria y formal, con intención y propósito. Hoy, el maestro se tiene que reducir a payaso y es vituperado por todas partes; la familia no educa, avienta al chiquillo en una guardería y espera que ahí se lo eduquen; entre más grite el niño, mejor calificado porque está mostrando espíritu independiente y creatividad; la educación tiene que ser divertida, y sólo por el momento, porque de no existir escuelas, los padres no sabrían qué hacer con los chamacos.
¡Vaya evolución! Y se supone que hoy somos mejores que hace 5000 años.

sábado, 1 de noviembre de 2008

UPDATE

El 21 de octubre vino, se fue y yo ni enterada. Estaba de vacaciones. Terminé la materia de Metodología de la Investigación, de manera apresurada y no con el rendimiento que me hubiera gustado; en fin, ya nada se puede hacer sino esperar la nota. Hoy comencé la segunda materia de este tercer cuatrimestre: Historia de la Educación. El profesor ya prometió toneladas de tarea y yo con tiempo limitado. A ponerse las pilas, no queda de otra. Por lo pronto, ya debo preparar un resumen de tema, dos "entrevistas", una a Sócrates y otra a Platón, una exposición sobre la educación primitiva en India, sin contar el hecho de que es semana de segundos parciales. ¡Ah!, y sólo faltan diez días para mi cumpleaños.

sábado, 18 de octubre de 2008

ALUMNOS

Tengo cinco años de experiencia docente. Éstos me han permitido analizar al ser humano en formación. Y conseguir una especie de clasificación de individuos. Les presento a continuación el tipo de alumnos que he tenido la dicha de recibir en mis aulas.
a) El "yo no fui": es el alumno que se niega a aceptar responsabilidad por sus actos. En cada grupo hay por lo menos un par; no tardas en decirles que están cometiendo faltas de indisciplina cuando gritan que ellos no estaban haciendo nada. La sensación es de impotencia: ¿creen que soy idiota? Los estoy viendo hablar, tirar basura, aventar todo tipo de objetos a los compañeros, están revisando su correo electrónico en plena clase, etc., etc., etc. Los pretextos son innumerables. No me considero sexista, sin embargo, 9 de cada 10 alumnos que pertenecen a esta categoría son hombres.
b) El "yo no, es él": es una variación del alumno anterior. En este caso, 9 de cada 10 son mujeres. Específicamente las niñas que creen que coquetear con los chicos implica rebajarse a su nivel. Se olvidan de que son inteligentes para actuar como bimbos sin cerebro, que creen que independientemente de cómo traten a un hombre (joven adulto que se niega a dejar de ser adolescente), éste jamás les faltará el respeto. ¡Qué equivocadas! Por lo menos una por grupo, una vez por curso, me exige que regañe al compañero que les dijo no sé qué babosada, demostrándoles que aún están muy lejos de ser el príncipe azul. No me tiento el corazón. Claro que alzo la voz pero en contra de esa pequeña mujercita: eres mujer, no te puedes dar el lujo de ser idiota.
c) El "yo siempre trabajo": es el alumno que según él ha estado trabajando y entregando todo tipo de tareas y prácticas. Curiosamente cuando observo mis registros el chico no tiene puntos en las actividades. Se niegan, se enojan, me acusan de perderles sus tareas, de negarme a calificarles; suspiro resignada, les pido me entreguen pruebas de que en efecto han entregado sus actividades. Entonces, ahí, arrugadas, manchadas, sin contestar, comienzan a aparecer las actividades. La siguiente pregunta es de rigor: ¿se las puedo entregar mañana? Por lo menos 4 de cada 10 alumnos caen en esta clasificación.
d) El "tuve muchas cosas qué hacer, no tuve tiempo para esta materia": es ese alumno cuyas prioridades están más que descompuestas. A base de cuestionamiento descubrirás que para este alumno primero es el gimnasio o cualquier deporte que practique, después la diversión, por último, si hay chance, la tarea. Aplica el mismo método para el dinero. La semana pasada pedí a uno de mis grupos llevaran una revista; las quejas comenzaron: no tengo revistas; la respuesta creo yo es obvia, compra una; entonces apareció este alumno: me voy a quedar sin dinero, en la noche tengo una fiesta. No supe qué decirle.
e) El "soy encantador, me puedo salvar de todo": es el que de la nada se queda al final de la clase a platicar conmigo, quiere acompañarme en el camino; es el que me hace enojar y en lugar de disculparse por su comportamiento se me acerca para según él o ella endulzarme el oído. La mayoría de los casos son hombres, tristemente en el último año se han presentado mujeres que cubren este perfil.
f) El "quiero explicaciones de todo, pero no porque esté interesado, sino porque quiero demostrar que usted no sabe tanto como dice o parece": creo que más explicaciones no son necesarias. Este especimen se presenta en uno de cada veinte alumnos.
¿Por qué estoy haciendo esta tipología? Porque parece que todos estos individuos decidieron salir de su madriguera y mostrar su fea carota esta semana. Lo anterior me ha llevado a reflexionar sobre mi propio papel como alumna. Tengo una clasificación propia: la "exijo de mis alumnos lo que yo no doy como maestra". Son las diez de la mañana, estoy en el break de la última sesión de la materia Metodología de la Investigación. Hace una hora aproximadamente presenté mi protocolo de investigación: estoy resignadamente respirando. Debo admitir que esta materia no ha sido la mejor. Tomo completa responsabilidad al respecto. Casi estoy a punto de tirar la toalla y aceptar lo inevitable: tengo la inclinación mas no lo necesario para ser investigadora. Para mí, todo se resumirá en trabajo duro, a largo plazo.

domingo, 12 de octubre de 2008

CUENTA REGRESIVA

Ayer la verdad cayó como balde de agua fría. Comienza la cuenta regresiva. Hoy recibí la prueba de que lo anterior es cierto. En esta ocasión, decidió que me sorprendería en otro sitio. Ahí estaba, en mi sien, larga hebra de plata.

sábado, 4 de octubre de 2008

METODOLOGÍA 9:30 A.M.

Se acabó septiembre. Estamos en el cuarto día del décimo mes. Me prometí no olvidar mi aniversario: 21 de octubre; aunque para ser honesta, últimamente se me olvidan mis promesas, o las ignoro, o me niego a cumplirlas... ahora estoy sentada en la tercera banca de la primera fila en mi clase; escucho la voz del profesor, nos convece de que el trabajo presentado por "X" es un mal trabajo... lo medio leí en la semana, estoy de acuerdo, no necesita repetirlo, el protocolo de investigación sufre errores de todo tipo, los más graves, de redacción. Lo anterior me lleva a recordar mi propio protocolo. Tengo lo que debo tener pero en retazos sin sentido; ya sólo me quedan dos semanas. No ha sido la mejor materia. Creo que mis compañeros coinciden conmigo. Sólo basta pasear la mirada: ojos vidriosos, fijos en un punto encima del profesor, chit-chat que nada tiene que ver con el tema discutido, bostezos, el reloj, apenas son las nueve y media. Cuatro horas más. El maestro tiene buenas intenciones: acaba de llenar el pintarrón con fórmulas para identificar la representatividad de la muestra; no sé mis compañeros pero mis conocimientos de probabilidad y estadística son los menos. Volteo a verlos; sí, ahí está la mirada. Sólo una persona parece saber qué está haciendo el doctor. En fin: ¡nos vemos en estadística! Para mí fue amenaza velada. Continuamos haciendo garras el trabajo de Janet.

sábado, 27 de septiembre de 2008

ÉXODO

El aguacero empezó alrededor de las seis y media. Constante durante una hora. El agua rebasó las banquetas. Para cuando partí ya había bajado. Lo suficiente para ver las aceras. Sin embargo, era difícil vadear los ríos encauzados en las calles.
-¿Cómo te vas a ir a tu casa?- preguntó uno de mis alumnos.
-No sé, nadando posiblemente.
Tomé una decisión pronta: cruzar dos avenidas para tomar un taxi. Casi las ocho. Ya no llovía. Los árboles caídos se llevaron cables eléctricos: adiós al alumbrado público. El riesgo valía la pena, al menos en mi mente. Pies y pantorrillas mojadas y un par de zapatos posiblemente arruinados después llegué a mi destino. Esperé quince minutos para que un taxi me prestará su atención. No me fijé en la ancianita que se acercó silenciosamente por mi espalda. Abrí la puerta trasera y se metió bajo mi brazo.
-¿A dónde vas?
-Pablo Neruda- contesté.
-¡Ay no mijita!, yo voy para otro lado. Déjamelo, tengo una hora esperando.
Es tan difícil hacer buenas obras cuando tienes frío, hambre, sueño y sobre todo pies helados. La viejita ni me dio oportunidad de responder, simplemento entró y cerró la puerta. El taxista se me quedó viendo. La gente parada a un par de metros la apoyó.
-¡Pobrecita!
-Una hora ahí parada.
No me la creí ni por un momento. Con quince minutos la parte baja de mis pantalones estaba empapada; ella parecía recién salida de casa. ¡En fin! Cuarenta y cinco minutos después seguía esperando.
Otra decisión ligera: caminar cuatro cuadras a una avenida transversal. Tentar ahí mi suerte. El tráfico iba a vuelta de rueda. Oscuridad. Gente en las esquinas con el mismo objetivo: taxi. Un café para entrar en calor. Quince minutos más. ¡Taxi! ¿Por dónde llegar a casa? Vueltas... calles cerradas... vueltas... Diez de la noche.

sábado, 13 de septiembre de 2008

FRENTE AL BAÑO

"-¿Me haces un favor?
-¿Qué pasó?
-¿Sabes escribir?
-Un poquito pero sé.
-¿Me escribes un recado?"

Quise llorar. Mezcla de tristeza y gozo. Tristeza por ser testigo de los extremos de la ignorancia. He escuchado las historias pero en mi pedazo de paraíso simplemente soy incapaz de imaginar qué situación vive alguien para no tener oportunidad de aprender a leer o escribir. Gozo porque yo sí tuve dicha oportunidad. Yo sí fui y sigo yendo a una escuela; tengo la oportunidad de mejorar mis destrezas. No me siento superior a esas dos mujeres que sin saber escribir sólo pueden lavar baños, barrer y trapear. Aun así, hoy valoro más lo que tengo.

domingo, 7 de septiembre de 2008

INVESTIGACIÓN

Ayer inicié el tercer cuatrimestre de la Maestría. La materia de turno: Metodología de la Investigación. Estoy emocionada. Siempre he tenido esta idea romántica del investigador; idea a la que ciertamente no pertezco. Sin embargo, la curiosidad ahí está. Quiero aprender a investigar. La idea no me es del todo desagradable. El propósito de investigar es resolver problemas. Y yo sí que tengo problemas, preguntas que necesitan respuesta, mentiras que develar, misterios por explicar; y se me presenta la primera desventaja: me gusta resolver las cuestiones por mi cuenta. Es decir, sin ser influida por las verdades de otros. La segunda desventaja: la investigación es trabajo en equipo; yo tiendo a las individualidades. Por lo pronto me dejo llevar por la corriente. Ya tengo mi problema, espero que todo resulte según los planes; de ser así, dentro de 7 sábado tendré la primera parte de mi tesis.

sábado, 23 de agosto de 2008

¿Qué hacer?

Estoy a unos minutos de presentar mi examen final de esta materia. No ha sido la experiencia más agradable. No se trata de que la materia sea mala, sino que otra vez estoy lidiando con hechos que en papel suena muy lindos, pero, ¿cuándo llevarlos a la práctica? O mejor aún, ¿por qué no llevarlos a la práctica? La materia se llama "Principios básicos de orientación y asesoría", se trata de trabajar con el alma del alumno, humanizándolo más que enseñándolo. Y por más que pongo atención, no logro ignorar la pregunta que brinca en mi mente cada vez que termina la clase: ¿que no eso es responsabilidad de los padres? La respuesta sigue siendo la misma o por lo menos, ya van cuatro profesores que responden igual: "pero cuando los padres no están ahí es responsabilidad del maestro ocupar ese lugar". Tengo 26, casi 27 años; ¿realmente esperan que yo actúe como madre sustituta? Difícil cuando apenas le llevo diez años a mis alumnos más jóvenes, cuando algunos son de mi misma edad, o, incluso, mayores que yo. ¿Qué hacer? ¿Qué hacer?

sábado, 16 de agosto de 2008

REPORTE

Terminó un cuatrimestre más. Trabajar en verano tiene mal sabor, sobre todo para aquéllos que vivimos soñando con los veranos pasados sin hacer nada, esperando el inicio de un nuevo año escolar. Sin embargo, aquí estoy ahora: no más veranos. El sabor, pues, fue agridulce. Tuve mucho más trabajo que en el periodo de enero – mayo. Tuve más grupos, (por lo tanto más dinero, y por lo mismo, más impuestos), un primer cuatrimestre emocionado por descubrir de qué trataba su carrera; dos segundos cuatrimestres que descubrieron que primero ya está muy lejos; un tercero que debe empezar a creer que sí puede; un grupo de literatura (dos coreanos y una estadounidense) que creyeron que las lecturas fueron aburridas; un segundo grupo de literatura (dos estadounidenses, una latina-estadounidense, dos japonesas, una rusa-canadiense) que sí leía pero no hablaba. Acrecenté mi experiencia docente e incluso apliqué cuestiones aprendidas en mi maestría, lo que me llenó de ánimos y me convenció que mis padres no están tirando el dinero y sí estoy aprovechando mis sábados. Mis alumnos no son ejemplares, no son los mejores alumnos pero son buenos seres humanos. Me despedí de algunos, a otros volveré a ver en un par de semana, con algo nuevo, diferente, o por lo menos eso espero. Fue un cuatrimestre de primeras veces… la más significativa fue que por primera vez me atrasé en todos los programas. Increíble, al menos en mi caso porque procuro apurar a mis alumnos. Quizá fue mi culpa, realmente no ha sido el mejor año de mi vida… no creo que sea el peor, eso sería una idea irracional, porque creo todavía me faltan unos cuantos y estoy abierta a las posibilidades. El lunes inicia semestre, conoceré a unos cuantos de los futuros ingenieros civiles… les estaré reportando.

sábado, 9 de agosto de 2008

CANSANCIO

Mi voz nace y muere al mismo tiempo. El sonido se niega a concretizar. Tengo tanto qué decir. Pero las palabras se mueren en mis dedos. Lo intentaré cuando las cicatrices ya tengan su color perlado. Por ahora sólo dormir, dormir solo. Buenas noches.

sábado, 19 de julio de 2008

COMPAÑÍA

Por fin pude ponerme de acuerdo con mi "roomy". No lo molesto, no me molesta. Pero si necesito auxilio, él se presta a socorrerme. Hasta ahora, me ha recordado dónde dejé las llaves y que no olvide apagar la estufa.

lunes, 14 de julio de 2008

UPDATE

Me han seducido las palabras de otros... he encontrado en líneas extrañas los barrotes propios de una cárcel intelectual... y en sus historias, ensoñaciones impropias para alguien de mi edad... cadena perpetua fue la sentencia...

sábado, 28 de junio de 2008

UPDATE

Lo sé. Ha sido mucho tiempo lejos. Pero es que apenas ando a flote. En esto de filosofar se me está yendo la vida.

sábado, 7 de junio de 2008

CUESTIONES FISCALES

Acabo de recibir mi bautismo fiscal. Después de luchar y resistirme me han vencido, soy parte del sistema. Mis responsabilidades son las siguientes: debo hacer declaración de ingresos una vez al mes. Según mi declaración se calculará el 16.5% de IETU, (que pagan los que prestamos servicios independientes) además del 5% de IVA (de éste me puedo zafar con facturas, pero una novata en estos mundos tiene como mal hábito no solicitarlas). Una vez que me despeluquen debo ir a un banco para hacerlo efectivo. Al final me queda una mísera cantidad con la que el Estado pretende que yo sobreviva. A esto, agreguemos los factores externos nada halagüeños para una servidora. Para empezar, viene el aumento de precios, lo que implica que en un futuro no muy lejano mis camiones costarán $6.50 el paseíto. Para resolver esta situación podría trabajar más (para eso estamos en este mundo) lo cual no me pesaría si no fuera por el hecho de que entre más trabaje más tendré que pagar de impuestos. ¿Así o más bonita nuestra realidad a la mexicana?